Mensajes fuera de horario que se enfrían
Un cliente escribe a las 23:00 porque su perro no deja de vomitar y no le contesta nadie hasta el día siguiente. Para entonces ya ha llamado a otra clínica.
El asistente responde en segundos, recoge las citas y avisa de las urgencias, mientras tu equipo se centra en los pacientes.
Malén · profesional sanitaria y fundadora de Lyvena AIUn cliente escribe a las 23:00 porque su perro no deja de vomitar y no le contesta nadie hasta el día siguiente. Para entonces ya ha llamado a otra clínica.
Recepción se pasa horas respondiendo lo mismo: horarios, precios de vacunas, si hay cita hoy… mientras la sala está llena.
Los mensajes de Instagram se quedan días sin leer.
Hay citas que no se confirman y huecos que se quedan vacíos.

Responde al momento, a cualquier hora y en el idioma del cliente; recoge los datos de la cita; confirma por WhatsApp; detecta palabras de urgencia y da la indicación de llamar o acudir. Y nunca inventa información ni da consejo veterinario.
A cualquier hora, en el idioma del cliente (castellano, catalán, inglés y otros).
Pide dueño, mascota, motivo y preferencia de día y hora, sin que se te escape nada.
La clínica valida la cita y el cliente recibe la confirmación por WhatsApp automáticamente.
Sangrado, convulsión, dificultad para respirar, atropello… da la indicación de llamar o acudir y avisa al equipo.
Estudiamos cómo os escriben los clientes y preparamos las respuestas con vuestros datos reales: horarios, servicios, urgencias.
Responde WhatsApp, web e Instagram en segundos, en el idioma del cliente, y recoge las solicitudes de cita.
La clínica valida la cita y el cliente recibe la confirmación por WhatsApp automáticamente; las urgencias se avisan al momento.
Revisamos las conversaciones, mejoramos las respuestas y os enviamos un informe cada mes.
Es una clínica de ejemplo. Pide una cita, pregunta por un servicio o simula una urgencia y verás cómo responde. Después, pruébalo en tu propio WhatsApp.

Soy Malén, profesional sanitaria. Sé lo que es atender el teléfono con la sala llena. Por eso creé Lyvena AI: automatizar lo repetitivo no sustituye a las personas, las libera para cuidar.
Sin compromiso ni letra pequeña hasta que tú decidas.
Si no es para vosotros, te lo decimos.
Descubre en 2 minutos cuántos se te pueden estar escapando.
Déjanos tus datos y te escribimos para ver si Lyvena encaja en tu clínica.
Responsable: Malén Lynch Roncan (Lyvena AI). Finalidad: responder a tu solicitud y, si lo marcas, enviarte información comercial. Legitimación: tu consentimiento. Destinatarios: proveedores tecnológicos que actúan como encargados del tratamiento; no se ceden datos salvo obligación legal. Derechos: acceso, rectificación, supresión y otros en lyvenaai.ia@gmail.com. Más información en la Política de privacidad.
Un asistente virtual con IA que atiende el WhatsApp de tu clínica las 24 horas: responde dudas (horarios, precios, servicios, ubicación) y recoge solicitudes de cita. Cuando algo necesita criterio veterinario, se lo pasa a tu equipo.
Sí. Se presenta como asistente virtual desde el primer mensaje, como exige la normativa. Habla de forma natural y, si el cliente prefiere hablar con una persona, le pasa con el equipo.
El asistente detecta las palabras de urgencia, no da consejo veterinario y le indica que llame o acuda a la clínica; vuestro equipo recibe el aviso.
Nunca. No diagnostica, no receta y no valora síntomas. Todo lo clínico lo deriva a vuestro equipo.
Se lo dice al cliente con naturalidad, recoge su consulta y avisa a vuestro equipo para que conteste.
Sí. Responde a cada cliente en el idioma en que escribe: castellano, catalán, inglés y otros.
Sí, como servicio adicional. Un asistente de voz atiende el teléfono cuando recepción no puede, resuelve dudas y recoge solicitudes de cita. Se presenta como asistente virtual y pasa a una persona cuando hace falta.
Depende de vuestra agenda. Con Google Calendar u Outlook, reserva directamente en los huecos libres. Con plataformas como Doctoralia, lo conectamos cuando la plataforma lo permite. Con programas veterinarios sin conexión (Qvet, Gesvet…), trabajamos con huecos reservados para el asistente, con vuestro enlace de cita online o con solicitudes que recepción confirma. Vuestro programa sigue siendo la agenda oficial y nunca prometemos un hueco que no esté libre.
No. El asistente se adapta a cómo trabajáis hoy.
Sí, como segunda fase. Primero ponemos en marcha el asistente y lo ajustamos con vuestras conversaciones reales. Cuando funciona bien, activamos los recordatorios y confirmaciones por WhatsApp para reducir las ausencias, solo para los clientes que han dado su consentimiento.
El de vuestra clínica o uno nuevo, según lo que prefiráis; lo vemos juntos en la llamada. Usamos la API oficial de WhatsApp de Meta, no aplicaciones no oficiales, para que vuestro número no corra riesgos.
Sí. El asistente se encarga de lo repetitivo y vuestro equipo recibe los avisos de lo importante para intervenir cuando haga falta.
1) Llamada de 20 minutos para conocer tu clínica. 2) Configuramos el asistente con vuestra información y vuestra agenda. 3) Periodo de adaptación: lo probamos, revisamos conversaciones y lo ajustamos. 4) Cuando funciona bien, activamos extras como los recordatorios de cita o la reactivación de clientes (vacunas, revisiones).
Unas 4 semanas desde que nos das la información de la clínica. Después hay un periodo de adaptación en el que revisamos las conversaciones y afinamos las respuestas a vuestra forma de trabajar.
Una puesta en marcha inicial y una cuota mensual que incluye el mantenimiento. El precio depende de lo que necesite tu clínica; te lo damos cerrado en la llamada, sin sorpresas.
Una llamada de 20 minutos, la información de la clínica (horarios, servicios, precios orientativos y preguntas frecuentes) y acceso a la agenda. Del resto nos encargamos nosotros.
Nosotros. Revisamos las conversaciones cada mes, ajustamos las respuestas y lo actualizamos cuando cambia algo en la clínica.
Solo se usan para atender y gestionar las citas de tu clínica. Tu clínica es la responsable de los datos y Lyvena actúa como encargada del tratamiento: firmamos un contrato de encargo antes de conectar tu WhatsApp y, al terminar el servicio, los borramos.
Las condiciones de baja se recogen en el contrato. Al terminar, borramos los datos y tu clínica sigue con su WhatsApp y su agenda como siempre.